La ejecución, el reto más grande para el visual merchandising.

Son casi las 11:00 am y el mall está por abrir sus puertas, todo deberá estar en su lugar y colocado como se había previsto. Nada fuera de su lugar.

Esto en una reunión de trabajo suena lógico y sencillo, pero en la realidad está implicada mucha gente que deberá tener el mismo «chip» como todo el equipo, una mentalidad de que el impacto de tener lista la tienda a determinada fecha y determinada hora es fundamental.

Por lo tanto, deberán estar amalgamadas todas las acciones con un mismo fin, que el cliente entienda lo que queremos transmitir con la colección o el lanzamiento de un producto.

Es por esto que desde mi perspectiva de visual te enlisto estos consejos que resulten prácticos para llevarlos acabo en tu organización.


Stock a recibir. Es la pieza fundamental de la exhibición, el tener el conocimiento previo de las cantidades de piezas así como sus variantes que se recibirán en tienda. Para que el impacto en la tienda sea el que teníamos en mente todo el equipo.


Mobiliario disponible. Hay que saber hasta donde el mobiliario que tenemos nos alcanza a cubrir las necesidades de exhibición que necesitamos ó quizá sea momento de considerar un rediseño del mueble que tengamos.


El factor sorpresa. Siempre hay que hacerle espacio al momento de causarle una sorpresa positiva al cliente. Creándole un detalle memorable para que a lo mejor no recuerde cada prenda del lanzamiento, pero se acuerde de aquellos detalles donde fue sorprendido, esto puede ser con el material de POP o con algún stylish en los maniquies que ayudo a reforzar el concepto principal.


Store guidelines. Así como instructivo para armar un lego, así deberán ser las indicaciones que las sucursales cuenten. Si necesitas que el doblado tenga un detalle: explícalo. Si necesitas que un item vaya primero: explícalo. Si quieres que un maniquie vaya vestido de tal forma: explícalo. Hay que recordar que nuestro equipo es muchas veces 100% visual, por lo tanto, esta guia deberá más gráfica que escrita.


Anticiparte a lo que va a suceder. No todo en las tiendas es color de rosa, por lo cual, hay que estar pendiente de lo que debemos improvisar desde la parte más sencilla hasta la más compleja, ya que para que una prenda llegue a una tienda debe pasar por muchas personas y procesos que en algún lugar puede romperse o fallar. Pero siempre tener claro con antelación que los involucrados deben estar informados para saber que hacer.


Timming. Este concepto debe estar tatuado en todos. No hay venta sin mercancía pero aun más no hay impacto con mercancía completa.

Como lo dije en el punto anterior, el cliente solo ve la punta del iceberg que se ha formado por tener lista una tienda y una colección exhibida. Sencillamente la ejecución de lo planeado siempre será la prioridad del equipo de visual y de operaciones, nadie es más responsable de que las cosas en las tiendas se expliquen bien que de los involucrados en la ejecución. Desde el punto de vista numérico, el operativo, diseño, logística, compras y visual se forma una cadena que deberá estar concretada y todos la deben conocer para saber reaccionar.

 

Atrévete a hacer algo que los demás dicen «No se puede»

Cada mañana en el 1909, Mr Selfridge se encontraba la fachada de su tienda una escena desastroza, mucha gente pasando, carruajes ruidosos, caballos defecando en la banqueta, etc.. toda esa escena fue parte de la decisión reunir a sus colaboradores de tienda y plantearles la siguiente estrategia.

– «Quiero quitar el perfume de la farmacia y ponerlo al frente de la tienda»,

algunos de sus colaboradores dijeron:

– ¿A plena vista? pero el perfume es el secreto de una dama eso es imposible. 

Y el les dijo:

– El exterior de la tienda es un desastre, el olor a estiércol de los caballos es penetrante por lo cual, hagamos que el entorno del cliente cambie en cuanto entre a la tienda y que mejor que perfumería y todos los artículos que hacen que realce la belleza de la mujer. ¿Saben porque no vendemos bien las cremas? si todos los días las mujeres la usan, porque no saben donde encontrarlas en nuestra tienda, pongamos un departamento de perfumería y cosméticos al frente de la tienda.

En ese entonces, los productos de belleza no estaban juntos como ahora los conocemos todos estaban reunidos en la farmacia al final de la tienda, la mujeres hacían uso de los cosméticos pero a discreción porque era considerado algo vulgar, es por eso la reacción de los colaboradores de Selfridge de decir: eso no se puede.

Muchas veces las experiencias de compra están basadas sobre ese establecido de NO SE PUEDE.

Imaginemos una tienda sin cajas de cobro: No se puede. Aquí está Amazon Go

Imaginemos entregar mensajería sin personal: No se puede. Aquí está DHL Delivery Drones

Un sin número de experiencias de compra tuvieron un inicio con un no se puede, porque siempre la innovación en el punto de venta desafía la lógica común, hay que aventurarse y experimentar para salir y dejar atrás lo establecido, revisar las áreas de oportunidad y lo que hace que realmente desafía al retailer como al consumidor.